Botas de Seguridad Reforzadas Profesionales 

Antes de llevar a cabo cualquier labor de bricolaje, es necesario preparase y reunir todo aquello que nos ayude a trabajar cómodos y, ante todo, seguros.

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Más sobre Botas de seguridad

 Para que nuestros pies permanezcan a salvo, es imprescindible equiparlos con el zapato de seguridad óptimo. Este debe de ser capaz de garantizar una protección mínima, como la suela antideslizante o unos buenos cordones que mantengan el pie sujeto, y la comodidad para el usuario.Es necesario que todos los tipos de calzado permanezcan bien abrochados y ceñidos al pie y a la pierna durante el desempeño de las tareas, de lo contrario su protección no será eficaz al 100%. Es importante que la talla sea la adecuada para garantizar el éxito de la bota. Si a la hora de meter el pie se nota cierta dificultad no es nada preocupante, ya que así, una vez metido, habrá una mejor sujeción en la zona del tobillo.

 

Las botas de seguridad deben garantizar una protección mínima, como la suela antideslizante o unos buenos cordones que mantengan el pie sujeto, y la comodidad para el usuario. Según las tareas que vayamos a llevar a cabo es necesario que el calzado de seguridad empleado cumpla unos requisitos u otros. Existe una clasificación en tres niveles para el calzado de seguridad. Es la siguiente:

  • Clase I: debe proteger contra la caída de objetos que no sobrepasen la energía máxima de impacto de 198 J; debe ser resistente al aplastamiento de la puntera, al plegado y a la corrosión en caso de que su puntera fuese de metal.
  • Clase II: debe de proteger contra la perforación de la plantilla de la bota de seguridad; debe ser resistente al plegado y a la corrosión en caso de que la puntera fuese de metal.
  • Clase III: debe proteger contra la caída de objetos hasta un máximo de energía de 196 J; debe ser resistente al aplastamiento de la puntera, al plegado, a la perforación de la plantilla y a la corrosión en caso de que la puntera fuese de metal.