Pistolas de Silicona

La pistola de silicona es una herramienta tubular en la que se introduce el cartucho de silicona y que sirve para extraer la misma. Cuando presionamos con fuerza desde la parte posterior del tubo, y mediante un sistema de gatillo, hacemos la fuerza mínima necesaria para que la aplicación del material sea sencilla y de flujo constante. 

Ocasionalmente, el término puede hacer referencia a una herramienta eléctrica que derrite barras de silicona sólida, con la misma intención que en el caso de la pistola tradicional: que la aplicación del producto sea sencilla y con la mayor seguridad para el usuario.

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Fabricantes

BRICODY
Nivel
Wolfcraft
Rubi
Index
ROHER
Quilosa

Pistolas de silicona para profesionales y particulares

Cuando está en funcionamiento, por el aplicador de la pistola sale la silicona en formato líquido, lo que permite pegar y fijar casi cualquier tipo de material.

Puesto que el mecanismo es sumamente sencillo, las diferencias entre unas y otras vienen dadas, principalmente, por los distintos tamaños y calidades que se pueden encontrar en el mercado. En relación al tamaño, es recomendable optar por una pistola lo suficientemente grande como para resultar manejables y ergonómicas y, en cualquier caso, de tamaño adaptado al cartucho que se va a usar y a las manos que lo van a aplicar. 

En el caso de las pistolas de silicona eléctricas, es necesario hacer unas consideraciones previas a su uso, con el objeto de garantizar la seguridad de los usuarios y evitar posibles quemaduras. Las principales medidas que se deben tomar al usar una pistola de silicona son:

  • Como con todo instrumento eléctrico, no usarlo si tienes las manos mojadas o existe cualquier otro factor de riesgo de electrocución.

  • Emplear la pistola con sumo cuidado pues, cuando lleva un rato en funcionamiento, alcanza temperaturas muy altas que pueden causar quemaduras con solo tocar los lados la carcasa de la pistola. Mayor atención aún hay que prestar a la silicona líquida que sale, pues está todavía más caliente y, si entra en contacto con la piel, podría causar quemaduras bastante graves.

  • Aun desenchufada hay que vigilarla. Es imprescindible saber en todo momento dónde está la pistola y dejarla fuera del alcance de cualquiera. Hay que recordar que la pistola tarda bastante tiempo en enfriarse tras su uso.