Estufas de gas Propano y Butano 

La estufa es un aparato que lleva ayudándonos a calentar nuestros hogares desde hace muchos años. 

Contar con una estufa como aparato de calefacción para nuestro hogar nos ofrece las ventajas de que es un aparato que cuenta con una gran fama de décadas y décadas de uso tras él. 

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Todos en nuestra infancia hemos convivido con una estufa, ya sea de leña o de gas para calentar nuestra casa. A pesar de que pueda parecer que ahora con los nuevos inventos y mejoras en los aparatos de climatización del hogar las estufas han pasado a un segundo plano, eso es algo incierto, ya que han sabido remodelarse e incluir nuevas mejoras en cuanto al uso y a la seguridad, lo que hace que sean mejores y más fiables.

Concretamente, las estufas de gas generan calor mediante la combustión de gas, normalmente butano, en un quemador. Su gran ventaja es que son económicas y calientan el ambiente más deprisa que las estufas eléctricas. El propano para estufas es un gas algo más caro que el popular butano, pero mucho más seguro que este y menos peligroso, por lo que es una buena alternativa a él.

Además, este tipo de estufas se caracteriza porque la ignición del gas se produce a una temperatura más elevada, y esto se traduce en un consumo menor en cuanto al combustible, así como una emisión de calor mucho más eficaz. Por otra parte, las estufas de gas propano se recomiendan para habitaciones bien ventiladas y de más de 20 m2, como salones, comedores o estudios. Debido a los gases que emiten, se desaconseja su presencia en dormitorios o espacios poco ventilados, pese a que cuentan con un sistema de apagado automático. De la misma manera y por motivos de seguridad, es necesario mantener una distancia de seguridad entre la estufa y otros elementos como cortinas o muebles de en torno a los 50 cm, así como mantenerla alejada de materiales fácilmente inflamables

Todos en nuestra infancia hemos convivido con una y algunos lo siguen haciendo aun ahora pues, a pesar de que los sistemas de calefacción han avanzado enormemente, las estufas siguen siendo una buena alternativa para los meses de frío. Las estufas de gas son una de las fuentes clásicas de calor para el hogar. Además, si ya eran populares hace décadas, ahora lo son más, ya que en los últimos años se ha avanzado en los elementos que potencian su seguridad y eficiencia, como controladores del nivel de oxígeno, sistemas anti-vuelco o termostatos que hacen que al alcanzar el calor deseado la estufa se apague automáticamente.

Dependiendo del combustible gas que utilicemos podremos hablar de diferentes tipos de estufas a gas. Es importante conocer las características de cada uno de estos combustibles para decantarnos por aquel que nos resulte más conveniente. Estos son los tipos de estufa más populares:

  • Estufa de llama azul: Son las estufas de gas por convección. Este tipo de estufas se caracteriza por tener un menor consumo de combustible y una mayor emisión de calor. Cuentan con dos salidas de calor: frontal y superior, por donde calientan directamente el aire, lo que garantiza una temperatura equilibrada en todo el ambiente. Además, otra de sus ventajas es que cuentan con una vida útil mayor que las demás estufas de gas.
  • Estufa de gas radiante: Este tipo es el que ofrece una mayor potencia y rendimiento gracias al tipo de quemador que utiliza. Se recomienda colocarlas en una habitación bien ventilada.
  • Estufa catalítica: Su principal característica es que no funcionan con fuego directo el riesgo de quemaduras es muy bajo.