Bombas de Agua Sumergibles Campeón

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Las bombas de agua sumergibles, como su nombre indica, son dispositivos que se sumergen, generalmente en pozos de agua (u otros contenedores con diferentes líquidos) y funcionan utilizando la energía giratoria del movimiento del impulsor, que empuja el líquido a través de la tubería hasta la superficie.

Además, se valen de la presión del agua para favorecer el movimiento del líquido, impulsando el fluido a través de la bomba y ahorrando en energía. Estas bombas cuentan con un mecanismo de sellado hermético que impide la entrada del agua en el motor, evitando un corto circuito, y están indicadas para pozos de mucha profundidad.

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Bombas sumergibles Campeón para profesionales y particulares

El trabajo de las bombas sumergibles es semejante al de las demás bombas convencionales, ya que también tiene la capacidad de obtener energía hidráulica a partir de energía mecánica; la diferencia radica en que el motor está inmerso en líquido y se ensambla directamente a la flecha de la bomba.

Para la puesta en marcha, las bombas sumergibles gozan de un dispositivo en su interior conformado por impulsores, que pueden estar fabricados con metales inoxidables o plásticos resistentes al calor. Los impulsores tienen la función de generar energía sobre el agua, causando presión en el líquido para lograr la impulsión del mismo.

Estas bombas son diseñadas para ser utilizadas en pozos que cuenten con más de 40 metros de profundidad, así como también para aquellos pozos cuya perforación no es totalmente vertical, donde otras bombas tendrían problemas para funcionar.

La principal ventaja de las bombas sumergibles sobre las demás es el hecho de que, al encontrarse sumida en el agua u otros líquidos, no necesita ser cebada sino que, como se mencionó anteriormente, cuenta con la propia presión del agua como energía para desplazar la misma, ahorrando en gran medida la energía necesaria para su funcionamiento.

El encontrarse inmersa en agua le otorga un sistema de refrigeración, evitando los recalentamientos, genera poco sonido pues el fluido en el que se encuentra sumida amortigua las vibraciones, además este mismo mecanismo la hace menos susceptible a la cavitación a la que están propensas las demás bombas.

Entre los aspectos menos favorecedores, se puede mencionar que los sistemas de sellado pueden deteriorarse con el paso del tiempo; al ocurrir esto, el líquido se infiltra en el motor causando averías, incluso hasta la turbina. La localización de la bomba dificulta el acceso a la misma para su reparación o mantenimiento.

El hecho de que el motor esté conectado directamente con la flecha de la bomba lo hace propenso a sobrecalentarse,  así que durante su funcionamiento la bomba debe estar inmersa en su totalidad; de no ser así, tendríamos fallos en el mecanismo de refrigeración que nos proporciona el líquido, tornando a la bomba proclive al calentamiento.

La elección de la bomba sumergible estará basada en las características del pozo, tales como diámetro y profundidad, así como también las características del agua a extraer, como lo son la elevación a la que se requiera impulsar el agua y trayecto en el que se trasladará el líquido a partir de la salida del pozo. Además de esto, se debe tener en cuenta la cantidad del agua que es capaz de impulsar la turbina y el uso para el que está destinado el agua.