Cola Blanca O de Contacto Especial Para Madera 

La cola de carpintero, también conocida como cola vinílica, es el tipo de cola más popular y la que más se utiliza de todas. Es uno de los adhesivos más antiguos, ya que se usa desde tiempos muy anteriores para trabajos, fundamentalmente, de carpintería y de ebanistería, más o menos a la manera de hoy. Son adhesivos de emulsión acuosa, lo que quiere decir que son óptimos para encolar madera, aglomerados, laminados plásticos y todos los materiales derivados del papel. Además, es un tipo de adhesivo barato, no tóxico y que ofrece una aplicación muy sencilla. Dispone, también de otra ventaja, y es que puede limpiarse fácilmente porque es un producto soluble en agua.

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Este tipo de cola se presenta en formato tubo de diferentes gramajes y preparada para su uso. Uno de los aspectos fundamentales de la cola de carpintero es que es capaz de secar en cualquier unión en un tiempo inferior a una hora, llegando a adherirse totalmente en 24 horas.

Aún así, el tiempo de encolado abierto (tiempo que pasa desde que se aplica la cola hasta que se ensamblan las piezas) y el de secado aparecen siempre indicados en el envase y es necesario seguir las instrucciones del fabricante para asegurar el correcto funcionamiento del adhesivo. Este tipo de cola es muy utilizado para pegar papel, piel, madera, materiales porosos, etc.

Si se hace un uso adecuado de ella, esta cola posee una extraordinaria resistencia, ya que penetra muy bien en el material. Sin embargo, para que el fijado sea adecuado, es importante mantenerse la presión entre las piezas mientras se seca la cola, entre quince minutos y cuatro horas., según lo que indique el fabricante. No obstante, la cola de carpintero o cola vinílica no es una buena alternativa para fijar materiales que están en exteriores húmedos o con mucha lluvia, puesto que este tipo de cola se hincha y se derrama.