Hembrillas Cerradas y Abiertas de Todos Los Tamaños 

Dentro de los múltiples sistemas de sujeción en los que podemos pensar cuando vamos a realizar algún tipo de trabajo de bricolaje, las hembrillas son uno de los sistemas por los que más usuarios se decantan. Esto se debe a que es uno de los más sencillos, rápidos y eficaces si lo que estamos buscando es colgar algún objeto en la pared.

Sin embargo, cada uno de los diferentes recursos para la sujeción de objetos tiene sus peculiaridades, ventajas e inconvenientes que debemos conocer para decantarnos por el método que vaya a ofrecernos unos mejores resultados atendiendo a lo que vamos a hacer. Por ejemplo, deberemos prestar atención a la superficie que nos servirá de soporte: no es lo mismo el yeso que la madera o el corcho. Aún así, en los envases de productos como las hembrillas o las escarpias figuran algunas recomendaciones de uso de gran utilidad.

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Más sobre Hembrillas

Las hembrillas son pequeñas piezas fabricadas de metal que fijamos sobre el objeto que queremos colgar o sobre la pared ayudándonos del taco adecuado. Pueden ser de dos tipos, abiertas o cerradas. Por lo general, suelen ir colocadas en el objeto que queremos colgar.

Se caracterizan porque su cuerpo siempre es roscado y porque su cabeza puede ser abierta o cerrada. Están fabricadas en diferentes materiales como por ejemplo el acero, el zinc, el latón o el epoxi… El epoxi es un tipo de resina sintética que presenta altos niveles de dureza y resistencia. Es usada en la fabricación de materiales y pegamentos.

Elegiremos un metal u otro en función de la durabilidad y el peso que necesite soportar. En el caso de que, por el tipo de instalación necesitemos usar un taco, debemos seleccionar el más adecuado en cuanto al grosor y la longitud de la hembrilla que vamos a usar, así como del material del que esté hecho la pared.

Sin embargo, lo más habitual es que la hembrilla vaya instalada en el objeto que queremos colgar, por ejemplo un cuadro, en cuyo caso se atornillará directamente en el marco del mismo por su parte trasera, con cuidado de que quede centrada en el mismo. Por su parte, en función del peso, en la pared colocaremos una escarpia o una alcayata cuya parte externa pasará por la cabeza de la hembrilla, sujetando el cuadro a la pared.

En cualquier caso, si tienes alguna duda en cuanto a los materiales, las herramientas o los procesos de instalación para el proyecto que tienes en mente, no dudes en solicitar asesoramiento a alguno de nuestros expertos. Estarán encantados de ayudarte.